sábado, 24 de noviembre de 2007

Pensaba...

Pensaba que habían desaparecido los problemas de mi rutina habitual. Pero claro, los seres humanos somos los únicos que tropezamos con la misma piedra dos veces, y por tanto, todavía siguen conmigo. Pensé que este blog había servido como de revulsivo, incluso de "amuleto", y me había hecho dar la vuelta a la situación. Pensaba... ¡y me equivoqué!

Desde el día, que, yéndome de la parada del autobús, me dije a mi mismo "Parece que el blog este te está cambiando la suerte, parece que no tienes problemas.", la cagué. Problemillas con mis amigos, una gran cagada (problema un tanto serio, mea culpa) con mi ex-novia, no tenía unos buenos entrenamientos con el equipo, estaba en clase físicamente, ya que no sabía donde tenía mi cabeza, mis pensamientos. Podría entrar en detalle de cada uno de esos problemas, pero no lo haré, no quiero acabar deprimiéndome con la mala suerte que he arrastrado durante la última semana y media. Como ya dije en la entrada anterior, como buen adolescente, tengo que hacer un mundo de todo y quejarme por todo. Y hago lo que puedo... no, en serio, una semana en la que no daba una a derechas.

Y yo, con el gran marrón de no dar una a derechas, intentaba que no hubiese problemas entre amigos, que entre ellos existe solo una cosa: "odio"; intentar animar a un par de personas a las que les hacía mucha más falta que a mí. Que en el fondo me quejo por tonterías, pero... soy bastante perfeccionista y no me gusta sentirme mal conmigo mismo.

De momento solo escribo esto porque se me ha ido la inspiración, porque me debería ir a acostar, ya que el despertador suena a las 9, y porque estoy demasiado preocupado por dos personas a las que aprecio muchísimo que no están teniendo unos buenos días y si ellas están mal, yo me encuentro mal por ellas. Y en el fondo sé que me encantaría tener una vida totalmente solitaria en la que no tuviese que estar pendiente, o preocuparme, o incluso odiar o querer a personas, porque, simple y llanamente, no habría.

martes, 13 de noviembre de 2007

Comenzamos...

Veamos... abro aquí un blog donde poder, como buen adolescente, quejarme de todo sin dar soluciones. ¿Así es como se nos tiene vistos, no?

Realmente ocuparé un minúsculo espacio en internet, para poder hablar, sin presión de que lean o dejen de leer amigos/compañeros/conocidos, libremente de mis "problemas", mis "lamentos", mis frustraciones, y podré estar tranquilo de que la poca gente que llegue a meterse aquí y que pueda leer cómo me siento, no esté en en mi círculo de conocidos. Y desahogarme a despacho, que en el fondo es lo que necesito. Contar mis "lamentaciones" para poder ¿relajarme? y sentirme a gusto conmigo mismo, sin que "nadie" pueda después, desde hablar, hasta mofarse de ello.

Además, un blog de este tipo, más "blog" que, por ejemplo, el servicio que ofrece Windows Live Spaces, que es mucho más para "hacer amigos", y menos para escribir, me viene de lujo. Sin demasiadas complicaciones, con la capacidad de editar comentarios y... pues eso, con menos estorbos para hacer lo que realmente quiero: escribir.

Volviendo al tema; espero poder sentirme agusto escribiendo, cuando pueda, aquí, y... ¡bienvenidos!